
Se acerca el Año Nuevo y el que menos piensa salir a celebrar como se debe, pero siempre tomando en cuenta la seguridad.
Buscamos evitar preocupaciones y difrutar bien el año que viene, entonces decidimos salir a una fiesta que va a estar buenísima, no nos la podemos perder, nos alistamos y decidimos llevar el carro, por comodidad, pero oh sopresa, en el camino nos encontramos con muchos problemas.
Primero que todo estará llenísimo, y será dificil encontrar estacionamiento, pero bueno ya estamos ahí y nos demoramos, pero encontramos un parking, dejamos el carro seguro sabiendo que regresando tenemos que pagar la hora o fracción.
Al fin, llegamos a la fiesta, genial, como la esperábamos, pero ocurre otro problema, no queremos ser el AMIGO ELEGIDO, y lo peor es que nadie quiere serlo, queremos disfrutar la fiesta o reunión como todos, pero, ¿ahora?, no podemos manejar en ese estado, pensamos en nuestra seguridad, en nuestra familia, no podemos correr el riesgo de manejar mareados, además de las carísimas multas, no pondremos nuestra vida en juego.
Pensamos que no debimos traer el carro, porque de todas maneras tendrá que quedarse ahí hasta que lo podamos recoger al día siguiente, pero recordamos que ayer saliendo del trabajo una señorita nos hablo de Taximart, recordamos que nos pareció buena idea, que incluso nos llegamos a inscribir después de regresar de la hora de almuerzo, pero que no llegamos a hacer ningún pedido para esta noche, ahora que hacemos, tomar un taxi en la calle es muy peligroso, y en fiestas los peligros están al acecho, si tan sólo hubiéramos pedido un taxi desde Taximart para que nos lleve a la fiesta y nos recoja, habría sido mejor, nos dijeron que el servicio era muy bueno y puntual, encima nos daban opciones para elegir el que más nos convenga, en este momento ya no se puede hacer nada, no nos queda de otra que ser el amigo elegido, vaya año nuevo.